Hoy llueve en todo el mundo. No ha parado de llover, de garuar,de haber tormentas tropicales y de hielo. Hay monzones, huracanes, tornados, trombas marinas y de agua dulce.
Las tormentas parecen haberse apoderado de la tierra en su decadente plenitud. LLueve. Pasaron meses y te llueve dentro. Tu gran constancia y tu habilidad sobrenatural para esclavizarte te han llevado lejos y ahora tienes todo las cadenas con las que soñabas tiempo atrás. El trabajo, la carrera, la nena y la nenita. El Dios que creias que te miraba de a ratos, ahora te mira fuertemente a tus ojos tristes y tu quieres dar vuelta la mirada pero eso no se puede. Nada se escapa del ojo que todo lo ve.
Todos te decian que este personaje nuevo no iba a durar mucho, pero tu si que sabes ir en contra de todos y para probar su error fuiste hasta las ultimas consecuencias. “Tomemonos tiempo para sanar”-dijiste pero te avalanzaste hacia el nuevo juego como un niño en Navidad.
Creo que es eso. Es tu niño atrapado que sufre y sufre dentro del carro porque su madre no lo viene a auxiliar. Es el niño atrapado porque su madre recoge otros niños perdidos pero no mira a los ojos tristes de su propio hijo. Es el niño atrapado que no sabe como es que lo abrazen sin mentir. Es la madre atrapada que no sabe como es dar LUZ.
Pero ya el tiempo pasó, limpiate el barro que te dejó el tsunami y ponte de pie, que ya no eres un niño y ya no estás atrapado en ningún auto con trabas automáticas. Las trabas ahora son sólo tuyas. Las cadenas y los acuerdos los compraste tu.
Llueve en todo el Planeta, y si pudiese saberlo, se que llovería en cualquier otro mundo con atmósfera. Llueve porque te diste cuenta que dejaste libre algo bello y te encadenaste a la mentira.Y ahora ves la vida de los otros pasar, aferrado a una vocación que te aterra y sacando otra vez del closet, a tu adorado Mr Hyde.
Otra vez el ciclo comienza de nuevo. Inevitable como mojarse con la lluvia. No hay paraguas tan perfectos que te pongan a salvo de tu propia lluvia. Llueve, y te das cuenta que hay un sueño que has perdido, y que nunca, nunca mas, has de poder recuperar. No hay historia más triste que esa.